• Elias Stuardo

Reflexión Pastoral


Este mes de agosto se celebra el Día del Niño. Es triste reconocerlo, pero hay muchos niños en el mundo que no tienen una infancia feliz; otros ni siquiera tienen infancia.


Se ven obligados buscar su propio sustento, cuando debieran ser cuidados y protegidos por sus padres. Hay muchos niños de los cuáles nadie se hace responsable. Los cuestionamientos que ha tenido el SENAME, revelan que como sociedad hemos fallado en proveer a tantos niños huérfanos, de amor y de oportunidades, de protección física, moral y espiritual. Pero no debemos culpar al sistema o la sociedad; cuando hacemos eso sólo estamos eludiendo responsabilidades que son nuestras como padres. Soy un convencido que, lo que repercute afuera (delincuencia infantil), no es otra cosa que ausencia de amor y disciplina paternal al interior de la familia.


Como Iglesia ACYM somos sostenedores de un Hogar de Niñas en la Pintana. Junto con orar y aportar económicamente, debiéramos estar disponibles para todo lo que nos necesiten. Oremos por la capellana Ximena Pacheco, que realiza una labor pastoral muy importante entre las niñas.


Como iglesia, siempre debemos estar invirtiendo tiempo, recursos humanos y financieros en nuestros niños. ¡¡Los niños son muy importantes y valiosos!! Una de mis mayores alegrías es ver niños y niñas viniendo con sus padres a la iglesia. Que encuentre aquí un espacio para ser instruídos en la Palabra de Dios y en el conocimiento de Cristo como Señor y Salvador por maestros y maestras que no sean sólo voluntarios sino que tengan un llamado divino a servir al Señor en los niños y niñas de nuestra iglesia. Amén.



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