• Pr. Elias Stuardo

Reflexión Pastoral

Las redes sociales en el día de hoy daban a conocer la situación de la cantante Sinead O’Connor; está viviendo sola en Nueva Jersey (Estados Unidos), únicamente acompañada por su psiquiatra. “Estoy completamente sola, sin nadie en mi vida excepto mi doctor, mi psiquiatra, que es el hombre más dulce del mundo que dice que soy su heroína”, dice la ex estrella de la música mientras llora, asegurando que es justamente su médico quien la ayuda a mantenerse en pie. Lamenta, además, haber avanzado “sola como castigo por tener una enfermedad mental y muy enfadada porque nadie se hacía cargo de mí, especialmente por tener tendencias suicidas“.


No ha encontrado una mano amiga en medio de la crisis. Sinead O’Connor es una de las tantas víctimas de un mal que agobia al hombre y mujer de hoy: la soledad. Aun cuando somos parte de ciudades enormes con millones de personas viviendo en ellas, igual nos sentimos solos y solas.Una persona llega a su departamento. Enciende la tv para no sentirme solo… Otro tiene un problema espiritual grave y dice ¿a quién le cuento? ¿A quién llamo?¿Puedo confiar en alguien? La soledad es un sentimiento doloroso. La soledad no es estar solo sino sentirse solo.David era el rey ungido de Israel, pero esto no le evitó luchar contra un profundo sentimiento de soledad. Salmo 88:8,14,18. El apóstol Pablo estando solo en una prisión fría de Roma escribió: "Haz todo lo posible por venir a verme cuanto antes, pues Demas,… me ha abandonado... Crescente se ha ido a Galacia y Tito a Dalmacia. Sólo Lucas está conmigo." 2da Timoteo 4:9-11. El salmista para describir su profunda soledad dijo: “Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el buho de las soledades; velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado” (Salmo 102:6-7). Muchos creyentes lucharon con la soledad. También Jesús, en el huerto de Getsemaní, cuando más necesitaba a sus amigos, se sintió horriblemente solo. (Mateo 26:36-45). Sintió la horrible soledad de la cruz. “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Marcos 15:34 Este ha sido el grito de soledad más desgarrador que se haya escuchado… El sentimiento de soledad es una de las principales armas de Satanás para desanimarte. A él le encanta hacerte creer que no eres querido, que nadie se interesa por ti. Por eso quiero recordarte que Dios te ama con un amor eterno, y Él ha prometido que nunca te abandonará (Jer. 31:3; He. 13:5). "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo (Sal. 23:4).


La mayoría de las personas, especialmente los jóvenes se sienten solos hoy. Los jóvenes hoy tienen grandes ventajas, la tecnología para comunicarse, redes sociales, un mundo más global, más oportunidades y muchas otras ventajas que generaciones anteriores no tuvieron. Aún así se sienten solos. Sus padres se han ido, o están muy ocupados con otras cosas en vez de pasar tiempo con sus hijos. Navegan por el ciberespacio y se ponen a dialogar con personas que no conocen. La soledad los lleva a eso. La soledad los lleva a delinquir, a buscar el afecto de personas que son un peligro…Una joven dijo: Estaba en un lugar nocturno lleno de hombres y mujeres jóvenes. Allí estaba yo, completamente sola y desconectada de todos los demás…” Nos hemos convertido en una sociedad de conocidos más que de amigos.En el Huerto del Edén, Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18). Y por eso Dios creó la familia y la Iglesia.Por eso envió a Jesús, su Hijo a morir en la cruz por nuestros pecados. Porque la sensación de soledad es más real cuando nos sentimos separados de Dios.Necesitamos conocer a Dios. Pasar tiempo con Él cada día, y notaremos que el sentimiento de soledad irá disminuyendo. Jesús dijo: “He aquí yo estoy con ustedes, todos los días hasta el fin del mundo”.



Pastor Elías