• Pr. Elias Stuardo

Reflexión Pastoral

¿Podemos lograr la seguridad plena en esta vida? Recuerdo con pena todas mis inseguridades de niño y adolescente. A los 11 años me enfermé de tuberculosis, fui sobre-protegido en esa etapa de mi vida por mis padres. Tenía miedo de morir. Tenía la autoestima muy baja. Dios me salvó de mis temores más traumáticos.


Todos luchamos con inseguridades ocultas, con miedos que nos paralizan. No ayuda en nada la inseguridad que se ha apoderado en las calles donde muchos no se sienten protegidos, también las amenazas de guerras, catástrofes de la naturaleza. El cambiante mundo en el que vivimos tampoco nos ayuda.


Será por eso que se ha incrementado tanto el negocio de las ventas de seguros. Las compañías ofrecen seguros casi para todo, aprovechándose de esta latente inseguridad de la gente. Una de las necesidades básicas de todo ser humano de hoy es la seguridad. Sentirse seguro en su matrimonio, en sus sentimientos, en su futuro, en lo laboral, en la salud, en todo aspecto. ¿Tengo certeza en mi vida? ¿Me siento seguro? ¿Puedo vivir confiado? ¿Dónde buscamos seguridad? ¿Cómo nos aseguramos para la vida presente y para la vida eterna?


Muchos pretenden asegurarse acumulando cosas y bienes materiales, trabajando mucho. Otros aferrándose a una religión, a una secta, a ídolos y fetiches que cargan diariamente. Consultan a los astros, a las cartas y adivinos buscando respuestas a su inseguridad personal; pero no hay paz, no hay seguridad y seguimos buscando.


Nunca he visto tanta inseguridad en la gente. Vivimos presos de miedos reales y ficticios.

Hay una falta de fe en Dios increíble. En su cuidado, provisión y compañía.


En 1 Juan 4:18, la Biblia dice: "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor”.

El amor y la gracia de Dios es el soporte y el refugio que necesitamos. Podemos tener seguridad en medio de los desastres naturales. Salmo 46:1-3, "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza".


Podemos sentirnos seguros a pesar de las malas noticias: Salmo 112:7-8, "No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Dios. Asegurado está su corazón". Sin Dios, estamos totalmente perdidos. Mientras El nos tiene en sus brazos, estamos seguros. ¿Cuán seguro te sientes tú?


Pr. Elias Estuardo

Alianza Cristiana y Misionera

Peñalolén