• Pr. Elias Stuardo

Reflexión Pastoral

¿De qué te quejas tanto?


Nunca se ha visto tanta gente quejumbrosa como en este tiempo. Nos quejamos de todo: del gobierno de turno, de los taco, del calor, del metro, de la comida, del vecino, en fin casi de todo. Es más fácil quejarse que ser agradecido. La gratitud ya no forma parte de nuestra vida cotidiana, pero sí la queja, la murmuración.


Bien sabemos que el problema no son las cosas que nos podrían arrancar una queja; el problema es nuestra impaciencia, es nuestro corazón insatisfecho y vacío. No estamos contentos con la vida que llevamos, nos sentimos frustrados y no tenemos paz. Nos enfocamos tanto en las cosas que no tenemos, que olvidamos de dar gracias por las que sí tenemos.


Atendamos el consejo Bíblico que dice: ”Háganlo todo sin quejas ni contiendas” ( Fil 2:14) “No se quejen unos de otros, hermanos, para que no sean juzgados” (Santiago 5:9).


Permite que Dios limpie y sane tu corazón. Ven a Cristo lo antes posible. El fallecido evangelista Billy Graham dio el siguiente consejo: “Lee la Biblia, trabaja duro y honestamente. Y no te quejes”