• Alianza Cristiana y Misionera Peñalolén

Reflexión Pastoral

En el día de ayer, una persona que iba a exceso de velocidad y sin licencia de conducir, atropelló y causó la muerte a dos hombres que cruzaban la calle en la comuna de Lo Prado. Viendo lo que había sucedido, huyó del lugar sin prestar auxilio a los heridos. Muchos no ponen límites cuando conducen un automóvil. Otros no ponen límites a su conducta. Los excesos son parte de la vida diaria. Los adolescentes desafían a sus padres y quieren probar hasta dónde pueden llegar en su rebeldía y en el consumo de las drogas y el alcohol; los más adultos no controlan su ira y su rencor. No ponen límites a su desorden moral y la vida se convierte en un caos.

Las señales del tránsito están ahí para ser respetadas, de lo contrario tendremos que atenernos a las consecuencias. Dios, que nos ama tanto a puesto límites en su Palabra escrita con el fin de que no nos hagamos daño. No lo hizo para amargarnos la existencia, sino para evitarnos el dolor y el sufrimiento. Como un padre que ama a su hijo, Dios ha puesto límites para bendecirnos. Atendamos a su Palabra y mandamientos. Salmo 119:10-11 "Yo te busco de todo corazón y llevo tu palabra en mi pensamiento. Manténme fiel a tus enseñanzas para no pecar contra ti".