• Pr. Elias Stuardo

Reflexión Pastoral

La llegada de un nuevo año viene rodeada de muchas supersticiones, parafernalia, luces y colores. La mayoría de la gente, se hace tantas ilusiones de que por el sólo hecho de cambiar las hojas del calendario, cambien también las cosas. Es lo que nos deseamos los unos a los otros. Pero esas buenas intenciones, promesas y deseos no duran más que los fuegos artificiales.


Si no hacemos cambios profundos a nuestra manera de vivir, actuar y ser, todo seguirá de la misma forma. ¿Cómo fue el 2018? ¿ Hemos aprovechado bien el tiempo y las oportunidades para hacer el bien? ¿De qué debiéramos arrepentirnos?. No olvidemos que lo que sembramos, eso cosechamos. No hay forma de cambiar eso.


Les animo a buscar a Dios, mientras pueda ser hallado, a apartar cada día del año un tiempo para orar, agradecer a Dios y leer la Biblia. Siga usted su propio programa de lectura bíblica, reflexión y oración. Que no lo hagan otros por usted. Pero hagamos el firme propósito de obedecer al Señor en todo cuanto El nos diga, viviendo en humildad y sencillez de corazón y en ese espíritu servir a Dios y a nuestro prójimo. La vida se trata de amar y servir y de esta manera estaremos glorificando a nuestro Dios.


Efesios 5:15-17 dice "Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor"