• Pr. Elias Stuardo

Reflexión Pastoral

La corrupción es "la utilización indebida que un individuo hace del poder que le da un cargo o una posición social para obtener beneficios personales o para terceros". La corrupción es transversal. Es una plaga que corroe todo el tejido social, los organismos del Estado, los partidos políticos y las instituciones, entre ellas las religiosas, es cosa de observar lo ocurrido recientemente en nuestro país. En países vecinos ex-presidentes han sido juzgados por corruptos. Ni el fútbol escapa de la corrupción. Existe una cultura de la corrupción.


¿Cómo escapar de la corrupción viviendo en un mundo corrupto?La corrupción nace en el corazón de cada individuo. Cada uno debe luchar con un corazón engañoso y malo.


Dios, por medio de los profetas nos advierte una y otra vez en contra de la injusticia, la impiedad y la corrupción. Las palabras del profeta Amós suenan tan actuales: "Ustedes odian al que defiende la justicia en el tribunal y detestan al que dice la verdad. Por eso, como pisotean al desvalido y le imponen tributo de grano, no vivirán en las casas de piedra labrada que han construido, ni beberán del vino de los selectos viñedos que han plantado. ¡Yo sé cuán numerosos son sus delitos, cuán grandes sus pecados! Ustedes oprimen al justo, exigen soborno y en los tribunales atropellan al necesitado. Por eso en circunstancias como estas guarda silencio el prudente, porque estos tiempos son malos. Busquen el bien y no el mal, y vivirán; y así estará con ustedes el Señor Dios Todopoderoso,tal como ustedes lo afirman" (Amós 5:10-14).


Pr. Elías Stuardo Campos